–Sólo déjate llevar por tus deseos, te aseguro que no lo lamentarás. –Dijo la mujer de figura sensual al hombre debajo de ella. El hombre sonreía burlonamente, no le interesaba el sexo fácil, al menos no esa noche, tenía cosas más importantes en que pensar. La hizo a un lado y ladeo la cabeza con una expresión aun burlona. –No sé que quieras de mí pero no lo conseguirás de esa manera, esta noche no soy como todos los hombres que caerían rendidos ante tus predominantes curvas y perfectos pechos. –Dicho esto, tomó su chaqueta y camino a la puerta fue detenido por la mujer quien sólo lo veía con aire retador y semblante frío pero él pudo mantener su mirada penetrante y al cabo de unos segundos él decidió irse, dejándola sola en la habitación.
La mujer estaba molesta pero le parecía aun más interesante el trabajo de seducir a un hombre como él, era el primero que se resistía realmente a sus encantos.
–Tal vez la cantidad que me ofrecieron por esto no es suficiente... –se arregló el cabello, tomó sus cosas y salió de la habitación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario