________________________________________________________________________________
–¿Te parezco perfecto?, deberías saber que la perfección no existe. Ni en mi manera de tocar el piano existe dicha perfección, tocando ésta pieza he cometido más de un error y no lo has notado porque soy bueno aparentando, sé engañar al oído humano cuando comento errores en las notas pero no puedo engañar a la música misma, las notas saben que algo está mal y no pueden hacer nada más que dejarse hacer a mi voluntad pero yo y ellas sabemos que no todo fue correcto. –El hombre sentado frente al piano suspiró y vio con sus ojos grisáceos a la chica que estaba maravillada con él y su forma de tocar el piano–. Deja de buscar la perfección, sólo déjate engañar con las habilidades de los que creen ser perfectos, y recuerda, no te dejes seducir por ellos que tarde o temprano te dejaran por no saber fingir ni engañar–. Dicho aquello, él se levantó de la pequeña silla frente al piano y se fue sin decir siquiera un adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario